Uno de los problemas venosos mas temidos son las trombosis venosas. El sistema venoso depende del funcionamiento de los músculos de la piernas que comprimen las venas y expulsan la sangre hacia arriba en dirección al corazón. Las venas tienen válvulas que impiden que la sangre se devuelva a la pierna cuando los músculos no están en movimiento. En consecuencia la circulación venosa de la pierna depende del movimiento. La inmovilidad hace que la sangre fluya mas lentamente y se acumule en las venas de la pierna propiciando la formación de coágulos (trombos). Estos coágulos pueden ocluir las venas principales llamadas sistema venoso profundo (trombosis venosa profunda) o viajar hasta el corazón y el pulmón ocasionando una complicación grave llamada embolia pulmonar. También se pueden ocluir las venas menos importantes del sistema venoso superficial (trombosis venosa superficial).

Los períodos largos de inmovilidad tales como reposo postoperatorio, hospitalizaciones, viajes largos en avión o carro, inmovilización post fracturas son los principales factores de riesgo de las trombosis venosas. Además de la inmovilidad son factores de riesgo importantes para padecer de trombosis en miembros inferiores la insuficiencia venosa crónica(várices) y el consumo de anticonceptivos orales. Causas menos frecuentes son algunos trastornos hereditarios o adquiridos de la coagulación (Sindromes de hipercoagulabilidad o trombofilias) y tumores malignos que producen sustancias procoagulantes (Sindrome de Trousseau).

La principal manifestación de una trombosis venosa es la hinchazón súbita de una pierna. También pueden ocasionar dolor y cambios de color, tiente violáceo u oscurecimiento debido al la congestión venosa.

Las trombosis venosas son emergencias que requieren de diagnóstico y tratamiento inmediato, ya que ponen en peligro la vida del paciente. Este se realiza básicamente mediante un examen ecográfico de las venas de las pierna, Doppler duplex a color y un examen de sangre llamado Dimero D. El examen físico y los síntomas son totalmente insuficientes para diagnosticar una trombosis venosa, la sospecha de trombosis especialmente en personas con los factores de riesgo antes mencionados requieren la atención inmediata de un cirujano cardiovascular o angiólogo

Anticoagulantes: Se trata con anticoagulantes inicialmente inyectados y luego tomados por vía oral. Se debe realizar exámenes de laboratorio periódicos a fin de controlar el nivel de anticoagulación. Niveles bajo no controlan la enfermedad, niveles altos son peligrosos. Una vez iniciada la anticoagulación debe mantener una relación cercana con su médico y consultarlo ante cualquier duda. Con frecuencia se hace necesario hospitalizar al paciente por un lapso de 3 a 5 días con el objeto de iniciar la anticoagulación con médicamentos de efecto rápido para luego ser reemplazada por medicamentos orales.

Medias de compresión: Las piernas que han sufrido una trombosis quedan frecuentemente con venas obstruídas y problemas de insuficiencia valvular que requieren el uso permanente de medias de compresión especial para evitar el desarrollo de úlceras venosas un caudro llamado sindrome post trombótico